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Ghee: la historia detrás de la mantequilla clarificada que no puede faltar en tu cocina

Pocos ingredientes tienen una historia tan larga como el ghee. Detrás de este frasco dorado que hoy conquista cocinas profesionales y hogareñas hay más de 3.000 años de tradición, ciencia culinaria y un nombre que viaja directo desde la India antigua hasta tu sartén.

El origen del nombre: de la India antigua a tu cocina

La palabra «ghee» viene del sánscrito «ghṛta», que significa «rociado» o «aquello que ha sido asperjado». Su origen se remonta a la India védica, donde esta mantequilla clarificada era mucho más que un alimento: se usaba en rituales sagrados, como ofrenda a los dioses y como base de la medicina ayurvédica, que la consideraba (y la sigue considerando) un elemento purificador con propiedades curativas. Con el paso de los siglos, el ghee viajó desde los templos y las cocinas domésticas de la India hacia Medio Oriente, el norte de África y, finalmente, las cocinas profesionales de todo el mundo, donde hoy se valora por razones muy distintas: su estabilidad, su sabor y su versatilidad técnica.

¿Por qué el ghee debería estar en tu cocina?

Más allá de su historia, el ghee se ganó un lugar fijo en las cocinas profesionales por razones muy concretas:

  • Alto punto de humeo (cerca de 250 °C), ideal para salteados y frituras a fuego fuerte sin quemarse.
  • Libre de lactosa y caseína, apto para personas con intolerancias que aun así buscan sabor a mantequilla.
  • No requiere refrigeración antes de abrir y tiene una vida útil mucho más larga que la mantequilla tradicional.
  • Sabor concentrado a mantequilla tostada, perfecto para realzar arroces, salsas y carnes.

Receta rápida: arroz salteado con ghee y especias

Una forma sencilla de empezar a usar el ghee en casa es reemplazándolo por el aceite o la mantequilla de siempre en un salteado. Esta receta rinde para 2 porciones y toma menos de 20 minutos.

Ingredientes

  • 2 cucharadas de ghee
  • 2 tazas de arroz cocido y frío (idealmente del día anterior)
  • 1 zanahoria pequeña, en cubos
  • 1/2 cebolla picada finamente
  • 1 diente de ajo picado
  • 1/2 cucharadita de comino y 1/2 cucharadita de cúrcuma
  • Sal y pimienta al gusto
  • Cilantro fresco picado, para decorar

Preparación

  1. Calienta el ghee en un sartén o wok a fuego medio-alto hasta que esté brillante.
  2. Agrega la cebolla y el ajo, y sofríe 2-3 minutos hasta que estén translúcidos.
  3. Añade la zanahoria y cocina 2 minutos más, moviendo con frecuencia.
  4. Incorpora el arroz, el comino y la cúrcuma. Saltea 4-5 minutos, deshaciendo los grumos, hasta que el arroz esté bien impregnado y ligeramente dorado.
  5. Ajusta la sal y la pimienta, retira del fuego y decora con cilantro fresco antes de servir.

Del templo a la mesa, el ghee sigue siendo lo que era hace 3.000 años: un ingrediente simple que transforma cualquier plato. Si quieres probarlo, en La Canasta lo encuentras listo para pedir y con despacho en Barranquilla y alrededores.

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Sorprente a Tu Familia con Estas Vinagretas


Una ensalada no es nada sin una vinagreta que la acompañe, podemos poner muy buenos ingredientes, pero si no los sazonamos con ella, la ensalada se queda como corta y resulta mucho menos apetecible.
 
Podemos recurrir a un simple aliño de aceite, vinagre y sal, que la hará rica, pero no especial, o bien podemos aliñarla con alguna de estas 6 originales vinagretas que harán tus ensaladas más espectaculares.

VINAGRETA BÁSICA

Si no quieres complicarte la vida, esta vinagreta básica, con las proporciones correctas, es mil veces mejor que aliñar las ensaladas directamente con aceite y vinagre. Además, no tiene ningún misterio.

Ingredientes: Vinagre de manzana   2 cucharadas, Aceite de oliva extra virgen 6 cucharadas, Una pizca de sal, Mostaza de Dijon 1 cucharadita

Preparación: Para elaborar la vinagreta se debe batir el vinagre con la sal (1/4 de cuchara de café) y la mostaza, si se quiere (1 cuchara de café), en un bowl, hasta que esta última se disuelva. Después se debe agregar el aceite gota a gota, removiendo hasta que la mezcla este disuelta. Tras esto, se debe añadir una pizca de pimienta negra recién molida.

Otra forma de preparar la vinagreta, consiste en poner todos los ingredientes en un recipiente con tapa y agitarlos enérgicamente durante 30 segundos para mezclarlos bien.

VINAGRETAS DE MOSTAZA

Las vinagretas especiadas, están llenas de sabor, son ideales para los que quieren llenar sus ensaladas de aroma. Muchas son las especias con las que aderezar nuestras ensaladas, pero la reina de los aliños es la mostaza en todas sus variedades. Combina muy bien con ensaladas de legumbres.

Ingredientes: 1 cucharada sopera de mostaza, 4 cucharadas soperas de aceite de oliva, 2 cucharadas soperas de vinagre blanco, sal.

Preparación: En un bol mezclar la mostaza, el vinagre, el aceite de oliva y la sal. Revolver con una cuchara hasta que se amalgamen los ingredientes y se forme una vinagreta espesa. Extenderla por encima de la ensalada justo en el momento de servir.

VINAGRETA DE MOSTAZA DULCE

Ingredientes: 1 cucharada de mostaza, 1 cucharada de miel, 5 cucharadas de aceite vegetal, 1 cucharada de perejil seco, 1 cucharada de perejil fresco picado, sal y pimienta negra molida.

Preparación: Para la vinagreta de mostaza dulce mezclamos el aceite con la mostaza, la miel, el perejil seco, sal y cebolla. Es importante batir todo esto muy bien para que se integren perfectamente los ingredientes sólidos al aceite. Cuando la vinagreta haya emulsionado bien, la vaciamos sobre los demás ingredientes.

VINAGRETA DE MANTEQUILLA NEGRA

Ingredientes: 50 g de mantequilla, 2 cucharadas de vinagre, 2 cucharadas de mostaza de Dijon, una cucharadita de sal, una cucharadita de pimienta negra molida, un puñado de cilantro fresco.

Preparación: En primer lugar, debemos elaborar la mantequilla marrón. Para ello es conveniente utilizar una pequeña sartén o recipiente de fondo claro, que nos permita observar como la mantequilla cambia de color. Basta calentar esta a fuego lento entre 5 y 10 minutos, observando cómo se va caramelizando lentamente. La mantequilla marrón está lista cuando se forma una espuma fina y, al remover con una cuchara, vemos como ha alcanzado una tonalidad marrón dorada. Una vez la mantequilla alcanza el color adecuado, debemos pasarla a un nuevo recipiente. En el proceso se forma un depósito de residuos sólidos, que se pueden utilizar o no en la vinagreta, para obtener un sabor más o menos potente. Nosotros hemos optados por añadirlo. Una vez tengamos lista la mantequilla, solo tenemos que mezclar tres partes de esta, con una parte de vinagre y otra de mostaza de Dijon. Con 50 gramos de mantequilla salen unas seis cucharadas de mantequilla marrón, con lo que basta añadir dos cucharadas de vinagre y dos de mostaza. Mezclamos los ingredientes básicos en una picadora, junto a una cucharadita de sal y otra de pimienta negra recién molida. Nosotros hemos añadido también un puñado de cilantro fresco, pero esto es opcional, y se pueden añadir otras hierbas como perejil o cebollín. Mezcla bien todos los ingredientes y tendrás la mejor salsa del mundo para acompañar verduras.

VINAGRETA DE MANGO

Ingredientes: 1 mango maduro pelado, 100 g de aceite de oliva virgen extra virgen, 30 g de vinagre de manzana o  vinagre balsámico, sal.

Preparación: Para hacer la vinagreta de mango, ponemos una mitad del mango en un vaso alto, añadimos el aceite, el vinagre y sal y lo batimos con la ayuda de una batidora.


VINAGRETA DE BERENJENAS

Ingredientes: 1/2 kilo de berenjenas, 250 g de tomates, 250 de cebollas, 1 ají, 2 dientes de ajo, 1 rama de perejil, 3 cucharadas de vinagre, 4 cucharadas de aceite de oliva virgen y sal.

Preparación: Para la vinagreta de berenjenas, primero cortamos las berenjenas en trozos pequeños y las ponemos a guisar con un chorrito de vinagre, sal y dos dientes de ajo. Cuando estén, las dejamos enfriar mientras se escurren durante unos minutos y las colocamos en un bol con vinagre y tres cucharadas de aceite. Luego, picamos en cuadraditos las cebollas, el tomate y el ají y en trozos muy pequeños el ajo y el perejil. Los añadimos a la vinagreta de berenjenas y metemos en la nevera durante al menos un par de horas para servir muy frío.